martes, 16 de octubre de 2012

La de Bingen

 
¿De qué color es la nada? Uy, comienzo a modo de anuncio de femenina intimidad. No le deis vueltas, si la nada es incolora, insípida e inmaterial, está claro. O quizás no, porque si la materia existe y también la antimateria… y si el blanco no es un color, pero al girar un círculo con la gama del arco iris, blanco lo veis todo, resulta que el totum revolutum de colores no es un color mas siempre será mejor verlo todo blanco que negro, entonces ¿por qué cuando los problemas se ponen chulitos lo vemos todo negro?, ah! Porque no son de colores. 
 
Bien, ya hemos concluido algo, los problemas no son de colores aunque “marrón” se apelliden.
 
¿Os gustan los antónimos? No lucen tanto como sinónimos, que tienen mejor prensa, pero tienen sus encantos ¿y las casualidades? ¿Y si hacemos revolutum de lo casual y lo opuesto?, juguemos, juguemos al “casual trivial antonym”.
 
¡Prime! Yo tengo uno. Fijaos bien que casual que seas ministro del ramo y en tu semana grande de mentar lo de españolizar al rebelde va y te toque comer gambas con el díscolo escapista.
 
¡Segun! Otro, otro. Menuda casualidad que todos los de quinientos que se nos habían colado por el roto del bolsillo los tenía en una nave poligonera el “rey del bazar de todo a euro”. Y mira que somos brutos, ir al bazar con “binladens”.
 
¡Tercer! Un momento, un momento, que sé que os estáis preguntando qué pinta un actor porno blanqueando capitales ¿ya? mejor, así seguimos sin rombos.
 
Y no por dejar el antónimo colgado en el tintero trasciendo a la antonomasia en su acepción excelente y con reverencia haré mención a mi ahora admirada Hildegarda, antónima en profesión y en vida del blanqueador de dineros.
 
El 7 de Octubre de 2012 el Papa ha proclamado oficialmente a Hildegarda de Bingen "Doctor de la Iglesia", título que dentro de la ídem y con carácter universal sólo se ha aplicado a 35 cristianos, tres mujeres antes que a “Gilda”. El título se otorga por erudición y eminente magisterio. Lego que es uno en lides de organigrama apostólico mas ya sabréis que de impenitente curiosidad, allá que busco respuestas sobre la docta alemana, abducido, reconozco, por la musicalidad del nombre mas también por la cualidad del nombramiento de fémina en entidad no por paridades conocida.
 
Y no es por desmerecer el magisterio de la Teresa de España y la Teresa francesa, ni de la docta de Siena, pero la atención me llama que por reseña curricular se destaque de ambas tres su humilde condición de terciaria dominica y carmelitas descalzas, mas de la docta de Bingen que además de mística, profetisa y abadesa, todo cualidad cristiana, fuere también escritora, médica y compusiera ¿tendrá que ver algo acaso su condición de germana?
 
Vítores a la de Bingen por su erudición temprana, no por adquirirla joven sino por el siglo en que le tocó su tiempo y circunstancia.
 
Y señores alemanes, sigan ustedes tan aplicados que a nosotros el buen tiempo nos tiene algo ocupados y quizás la virtud erudita nos impidiera ver el sol, nuestro sol mediterráneo.
 
Luis Cardo

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